lunes, 25 de enero de 2021

entre el querer y el ser

 un vaso de agua helada en una tarde de cuarenta grados.

la estufa prendida cuando volvés a casa de todo el día de estar en la nieve.

la sopa que te cura y te abraza el corazón.

los pochoclos recién hechos en el estreno de tu película favorita.

el desayuno que te traen a la cama con café y tostadas.

el abrazo que necesitás cuando querés que el mundo se pare. 

el chocolate que encontrás cuando te morís por algo dulce. 

soy todo lo que te hace bien pero que no te lo permitís.


viernes, 11 de septiembre de 2020

Sos pero también soy.

sos todas las respuestas a mis preguntas.
sos los abrazos que paran todo; ponen pausa
y duran lo que tienen que durar.
sos el tercer gol del pity en la final de la libertadores.
sos el aire frío que te despierta, la inhalación profunda cuando te agitás.
sos relajación y tranquilidad absoluta. 

pero también

sos el espejo que no quiero mirar.
sos respiración acelerada, intranquilidad, ansiedad.
sos el freno de mano que salta solo, el control de mis emociones.
sos el miedo de encontrarme un fantasma a las tres de la mañana.
sos la constante pelea callejera entre el límite y el borde que se va al carajo.

y yo

soy el acelerador que va de cero a cien en segundos.
soy el si y el no, el bien y el mal, la presión y la relajación.
soy un open veinticinco que siempre está cuando lo necesitás.
y siempre va a estar.







lunes, 22 de junio de 2020

la cuareterna

el cambio de ciudad se convirtió en
angustia,

el miedo se convirtió en
extrañamiento,

y el motor de mis días en mamá
el pasado oscuro y triste brilla de ansiedad.

el cambio de ciudad se convirtió en 
introspección,


la emoción se convirtió en
vínculos,

y mi estabilidad emocional en mecanismos.
el aislamiento oscuro y cansador brilla de encierro. 


porteña en el campo en cuarentena

Estaba volando sobre el lago, tenía que salvar al espíritu de una nena de ocho años que se llamaba Dolores, y, por milésima vez sigo sin conseguirlo. Nunca puedo salvarla, se queda sin color y empieza a atormentarme.
Me despertaron los ladridos de mi perra – GUAUGUAUGUAUGUAUGUAU - la escucho a Lola, que perra loca le ladra a todo lo que encuentra para jugar. GUAU GUAU - Diana. Jamás en la vida ladra la viejita, es de las perras más valientes que conocí o la más sorda, no lo sé.
guau guau- cada vez más cerca, más pausado, más seco. Las escucho a las dos.  Los ronquidos de mi papa cesaron hace dos o tres ladridos atrás. Empiezo a escuchar ruidos de motor. La puta madre se metieron en el campo. En cuestión de segundos voy a escuchar que intentan entrar a mi casa. La concha de la lora.  Los ladridos siguen de largo hasta dar un círculo completo a la casa. La puta madre están viendo por dónde van a entrar. Yo lo único que pienso es, la puta madre, me van a violar. Ahora, que ladrones pelotudos, el garage está abierto y la puerta que conecta con la casa, abierta sin llave. Para este momento ya estoy tan despierta que no se si lo anterior lo soñé o los hechos sucedieron de esa forma. Quiero gritarle a mi papa: PAPÁ ESTÁN QUERIENDO ENTRAR A LA CASA, pero no me animo a hacer ningún ruido. Escucho atenta, bien atenta, para poder localizar exactamente dónde están parados. Es entonces cuando me acuerdo que el teléfono de mi papa suena como un Bambi gritando y dije GENIAL IDEA MILO le mandás un WhatsApp y los ladrones se van a cagar hasta las patas.
¿Cómo si fuese tan fácil asustar a alguien que no tiene que perder no?
En fin, me decido y le escribo: papi, ¿estás despierto? El teléfono no suena, Justo hoy que lo necesitaba en sonido, el boludo lo puso sin sonido, pero será de dios este hombre. Escucho un SI, seguido de ruidos de levantarse de la cama en una casa toda de madera te cruje hasta lo que no querés que te cruja. Abro la puerta de mi cuarto y lo veo en la oscuridad a mi papa tapándose los huevos con las manos. En otra circunstancia me hubiese reído hasta el cansancio de ver su imagen. Las patas todas flacas que no podés entender cómo pueden soportar tanto peso. La panza que está por explotar tres pibes juntos. Pero en ese momento no se me ocurrió ni hacer el mínimo chiste.
Papá ¿las escuchaste a las dos? ¿qué hacemos?
Se mete otra vez en el cuarto sin decirme nada y yo cierro la puerta de mi cuarto. Este es el momento para destacar que la puerta de mi cuarto solo se abre desde adentro. A los cinco minutos escucho: Mili abrí. Abro pensando listo este hombre está en pelotas con su pistola ahí afuera. Bancala es tu papa te cambio pañales y vos se los cambiarás a él. Abro. Papa tiene una pistola, pero no la que pensé. Los pantalones puestos y una 38 en la mano. Apaga la luz ya. Apago la linterna del celular. Abre las dos cortinas de las ventanas que dan al frente de la casa. Abre el vidrio de una y se asoma. Mira, mira, mira. Y acá escuche las palabras que siempre me van a resonar en la cabeza: tápate los oídos y tírate arriba de la cama. Yo dura, inmóvil, cual estatua, tirada arriba de la cama con los ojos y los oídos tapados. Sin hacer un solo ruido. Pafff! Seguimos los dos en silencio, yo ya me animé a abrir los ojos esperando ver algo no sé. Papá con la misma tranquilidad con la que entró a mi cuarto, cerró la ventana, cerró la cortina y salió de mi cuarto. 
La primera vez en un mes que me olvido que estamos en cuarentena, los minutos transformados en horas más largos de mi vida. Yo no me animé a decir ni MU. Y ahora que se fue, sigo sin moverme en la cama. Me quedé, así como media hora. Sin pensar, toda dura, toda miedosa, todo dolor. Me voy incorporando de a poco. Creo que nunca más voy a poder dormir. No vimos nada, pero escuchamos todo. El miedo a lo que no podemos ver, es aún más fuerte a lo que sí. Me alegro por tener la imaginación intacta. Pero no creo volver a dormir dos horas de corrido nunca más.

miel y ciruela

los jazmines de tu casa,
la naftalina de mi tía abuela,
la tierra mojada que se acerca.

el muelle con el pescado,
el pasto recién cortado,
el protector solar en verano.

tu perfume de banderas,
las flores mañaneras,
la mermelada de miel y ciruela.

la cocucha sagrada,
los puchos y las mentoladas,
las peleas a la madrugada.


desde el primer día

tenías los ojos más verdes que vi,
que ganas de volver a perderme por ahí.

tenías ese swing que no pegaba con let it be,
eras como Mick Jagger para mí.

tenías toda mi atención,
aunque no la percibieras igual que yo.

tenías que estar lejos pero cerca,
once años de idas y vueltas.

teníamos tantas cosas en común,
pero nunca coincidimos
en cuando querernos a la vez.

y ahora, dejaría todo por (we re chaian)
pero te juro que es verdad.

jueves, 13 de junio de 2019

estoy loca y sonrío.

y cuando estoy loca pienso en vos. 
y sonrío. 
me sorprendo de mi misma.
y sonrío. 

volvamos a ese día que nunca tendría que haber sido. 
y seamos las mejores personas que hubiesen existido. 

yo no me enamore de vos. 
vos no te enamoraste de mi. 
nos enamoramos de nosotrxs. 
la mejor versión de cada unx. 

pensábamos que eso tenía que tener un título. Un formato. Un color. 
pero no, nunca fue y nunca va a ser.

y cuando freno,
me doy cuenta que ya no estás. 
que la vida sigue sin vos
sin mí
sin nosotrxs siendo nosotrxs.
y sonrío. 

porque en otra vida sos mi hermanx, y en otra mi compañerx.
siempre mi otra mitad.
nunca menos, nunca más.